La prevalencia de la miopía ha visto un aumento dramático en las últimas décadas, lo que muchos expertos describen como una epidemia de miopía. La Organización Mundial de la Salud estima que para el año 2050, casi la mitad de la población mundial podría verse afectada por la miopía, con consecuencias significativas a nivel sanitario, económico y social.1 De hecho, en los últimos años han sido muchos los esfuerzos por parte de la comunidad científica para desarrollar métodos que permitan su control y prevención. Entre ellos destacan métodos ópticos y farmacológicos, aunque otros factores como el tiempo al aire libre o el trabajo en cerca también han mostrado jugar un papel importante.2,3
Hoy nos vamos a centrar en la importancia del tiempo al aire libre en el control de la miopía. Uno de los primeros estudios que sugirieron esta asociación fue el realizado por Rose et al. (2008)4 en una muestra de 4132 niños y niñas encontró que los niños que pasaban más tiempo al aire libre tenían una incidencia significativamente menor de miopía. Este hallazgo ha sido corroborado por otros estudios posteriores, incluidos aquellos realizados en otras regiones geográficas y poblaciones5 Esto ha llevado a que los profesionales de la salud visual deban incluir en la lista de recomendaciones que hagan a sus pacientes para el control de la miopía, el considerar el tiempo al aire. Una vez que hagamos esta recomendación, las preguntas que los niños o padres/tutores suelen hacer son: (1) ¿cuánto tiempo es necesario?, ¿cómo debe realizarse?, ¿por qué esto funciona para el control de la miopía? Vamos a dar las respuestas basándonos en lo que nos dice la literatura científica…
¿Cuánto tiempo al aire libre?
El pasar tiempo al aire libre parece ser especialmente beneficioso para prevenir la aparición de miopía, por lo que los profesionales debemos actuar lo antes posible en este sentido. Debemos aspirar a un modelo de salud basado en la prevención, y aquí es donde las evaluaciones tempranas y las recomendaciones apropiadas juegan un papel fundamental.6
Existe una relación dosis-respuesta, es decir, a mayor tiempo al aire libre los beneficios obtenidos son mayores. En un meta-análisis realizado por Xiong y colaboradores en 20175 y publicado en la revista Acta Opthalmologica, encontraron que un aumento del tiempo pasado al aire libre de 76 minutos al día reducía en un 50% la incidencia de miopía. En la misma línea, otro meta-análisis realizado en el año 2024 por Li et al.7 ha sugerido que en comparación a los que pasan 3.5 horas de tiempo al aire libre a la semana, aquellos niños y niñas que pasan 7, 16.3 y 27 horas a la semana tienen una reducción en la incidencia de miopía del 20%, 53% y 59%, respectivamente. Por lo tanto, para irnos a algo concreto y que podamos trasladar a nuestros pacientes, podríamos decir que es deseable pasar al menos 2 horas al día al aire libre, y cuando sea posible (por ej. fines de semanas o vacaciones) aumentar aún más este tiempo.
Figura 1. Riesgo de sufrir miopía en relación al tiempo acumulado de actividad al aire libre a la semana. Figura adaptada del artículo “Li, D., Min, S., & Li, X. (2024). Is Spending More Time Outdoors Able to Prevent and Control Myopia in Children and Adolescents? A Meta-Analysis. Ophthalmic Research, 67(1), 393-404.”
También la intensidad de luz parece ser un factor importante, y se recomienda una intensidad de luz mínima de 5000 lux.8 Esta intensidad de luz es la que podemos encontrar bajo la sombra de un árbol o un día parcialmente nublado, por lo que tampoco es necesario exponer a los niños a intensidades de luz muy altas en las horas centrales del día.9
¿Cómo lo conseguimos?
Como hemos dicho, el tiempo diario acumulado al aire libre debemos intentar que supere las 2 horas y la intensidad de luz necesaria puede alcanzarse en muchas situaciones y momentos a lo largo del día. Para acumular este tiempo de exposición, son varias las formas estrategias las que pueden ser útiles al respecto:
- Los padres o tutores deben facilitar que los niños y niñas pasen tiempo al aire libre y fomentar la realización de actividad en el exterior. Salgamos a jugar o pasear a la calle en lugar de hacerlo en casa o en el centro comercial.
- Los colegios son un lugar donde los niños pasan gran parte de su tiempo, por lo que es una oportunidad magnífica para acumular tiempo al aire libre. Durante la jornada escolar, un aumento del número de horas de actividad física o mayor tiempo de tiempo libre podría ser muy beneficioso. Es muy importante promover que esto se haga al aire libre y no en espacios interiores.
- Promover el desplazamiento activo al colegio, ya sea andando o en bicicleta, también es una alternativa muy interesante. Es algo que se hace todos los días de la semana y es accesible para todos los niños y niños.
- Crear espacios, especialmente en los entornos urbanos, que faciliten que los niños pasen tiempo al aire libre. Se ha demostrado que aquellos niños que viven en barrios con más zonas de juegos, menor tráfico y menor densidad de residentes pasan más tiempo al aire libre.
Por lo tanto, como padres o tutores hagamos lo que esté en nuestra mano, y pidamos a las autoridades competentes que valoren estas medidas para mejorar la salud de nuestros niños y niñas. Esto tendrá incluso un impacto positivo a medio-largo plazo, ya que el tiempo acumulado al aire libre en la niñez y adolescencia también se ha asociado con una menor incidencia de miopía en adultos jóvenes.10
¿Por qué funciona?
Para esta pregunta no disponemos de una respuesta concreta y científicamente demostrada. Han sido varios los mecanismos de actuación propuestos, entre los que destacan que una mayor intensidad de luz produce una mayor producción de dopamina en la retina, lo cual reduce la elongación del globo ocular.11 La dopamina es un neurotransmisor sensible a la exposición a luz, y estudios en modelos animales han demostrado que aumentar la intensidad de luz permite detener significativamente el aumento de la longitud axial en modelos de miopía experimental.12
También se ha sugerido el posible rol de la vitamina D, regulación de los ritmos circadianos, la exposición al espectro cromático de luz o las frecuencias espaciales al aire libre, menor tiempo de trabajo en cerca o la reducción del desenfoque periférico. Sin embargo, el mecanismo exacto que regula este proceso en humanos no está claro en la actualidad.13 La comunidad científica está dedicando muchos recursos a investigar al respecto, por lo que estamos seguros de que pronto sabremos más al respecto.
Mensaje final
Existe evidencia científica robusta sobre el impacto positivo de pasar tiempo al aire libre en la prevención de la miopía. Por lo tanto, es algo que los profesionales de la salud visual deben incluir en su práctica clínica. Tenemos que recomendar un tiempo de actividad al aire libre de al menos 2 horas diarias, y recordar que la intensidad de luz que ha mostrado efectos beneficiosos es fácilmente alcanzable. No hay excusas, sal a la calle, aunque veas nubes o utiliza las zonas de sombra si hace calor, pero pasa tiempo al aire libre. Más tiempo al aire libre hoy, es menos miopía en el futuro. Hagamos lo que está en nuestra mano, y hagámonos oír para que se adopten medidas por parte de las autoridades competentes para facilitar que los niños y niñas pasen tiempo al aire libre en los colegios y sus barrios.
Referencias
- Sankaridurg P, Tahhan N, Kandel H, Naduvilath T, Zou H, Frick KD, Marmamula S, Friedman DS, Lamoureux E, Keeffe J, Walline JJ, Fricke TR, Kovai V, Resnikoff S. IMI impact of myopia. Investig Ophthalmol Vis Sci 2021;62.
- Sarkar S, Khuu S, Kang P. A systematic review and meta-analysis of the efficacy of different optical interventions on the control of myopia in children. Acta Ophthalmol 2024;102:e229–44.
- Lawrenson JG, Shah R, Huntjens B, Downie LE, Virgili G, Dhakal R, Verkicharla PK, Li D, Mavi S, Kernohan A. Interventions for myopia control in children: a living systematic review and network meta‐analysis. Cochrane Database Syst Rev 2023.
- Rose KA, Morgan IG, Ip J, Kifley A, Huynh S, Smith W, Mitchell P. Outdoor Activity Reduces the Prevalence of Myopia in Children. Ophthalmology 2008;115:1279–85.
- Xiong S, Sankaridurg P, Naduvilath T, Zang J, Zou H, Zhu J, Lv M, He X, Xu X. Time spent in outdoor activities in relation to myopia prevention and control: a meta-analysis and systematic review. Acta Ophthalmol 2017;95:551–66.
- Jonas JB, Ang M, Cho P, Guggenheim JA, He MG, Jong M, Logan NS, Liu M, Morgan I, Ohno-Matsui K, Pärssinen O, Resnikoff S, Sankaridurg P, Saw SM, Smith EL, Tan DTH, Walline JJ, Wildsoet CF, Wu PC, Zhu X, Wolffsohn JS. IMI prevention of myopia and its progression. Investig Ophthalmol Vis Sci 2021;62:8–10.
- Li D, Min S, Li X. Is Spending More Time Outdoors Able to Prevent and Control Myopia in Children and Adolescents? A Meta-Analysis. Ophthalmic Res 2024;67:393–404.
- He X, Sankaridurg P, Wang J, Chen J, Naduvilath T, He M, Zhu Z, Li W, Morgan IG, Xiong S. Time outdoors in reducing myopia: a school-based cluster randomized trial with objective monitoring of outdoor time and light intensity. Ophthalmology 2022;129:1245–54.
- Wu P-C, Chen C-T, Lin K-K, Sun C-C, Kuo C-N, Huang H-M, Poon Y-C, Yang M-L, Chen C-Y, Huang J-C. Myopia prevention and outdoor light intensity in a school-based cluster randomized trial. Ophthalmology 2018;125:1239–50.
- Lingham G, Yazar S, Lucas RM, Milne E, Hewitt AW, Hammond CJ, MacGregor S, Rose KA, Chen FK, He M. Time spent outdoors in childhood is associated with reduced risk of myopia as an adult. Sci Rep 2021;11:6337.
- Zhou X, Pardue MT, Iuvone PM, Qu J. Dopamine signaling and myopia development: what are the key challenges. Prog Retin Eye Res 2017;61:60–71.
- Morgan I, Morgan IG, Ohno-Matsui K, Saw S-M. Myopia. Lancet 2012;379:1739–48.
- Lingham G, Mackey DA, Lucas R, Yazar S. How does spending time outdoors protect against myopia? A review. Br J Ophthalmol 2020;104:593–9.